Déjaselo a la lluvia
“No llores más, déjaselo a la lluvia”, me dice.
Lo miro a los ojos y ya no siento nada.
Lloro por lo que sentía, por los años juntos, por la mentira no vista.
Se lo dejé a la lluvia y lloro a cámara lenta.
“Déjaselo a la lluvia”, resuena en mis oídos.


Comentarios