Tengo tres... Introducción

Todo esto empezó cantando el clásico “tengo, tengo, tengo (que casualidad tres veces) tú no tienes nada, tengo tres ovejas en una cabaña”.
Ala, así, fíjate tú, sutilmente, una oda infantil al materialismo exacerbado y a la competitividad despótica. Es una canción tramposa, con un mensaje no demasiado oculto:
“Tengo, tengo, tengo
Tú no tienes nada
Tengo tres ovejas en una cabaña
Una me da leche
Otra me da lana
Y otra mantequilla para toda la semana”
¿Lo ven?

https://mangreen32.blogspot.com/2010/07/poesia-tengo-tres-ovejas.html

Tengo, tengo, tengo
Tú no tienes nada.
Así, directamente. Yo tengo, tú no. Valgo más que tú por lo que poseo. Y encima te restriego tooodo lo que esas posesiones producen y lo bien que me va en la vida gracias a ello. Soy la bomba, tú un don nadie. Y te lo canto para más recochineo.
Y qué práctico todo. “Tengo tres ovejas en una cabaña”. ¿Dónde si no?
“Una me da leche, otra me da lana, y otra mantequilla para toda la semana”. El sumun de la felicidad. Alimento y abrigo garantizados.
Así vamos inculcando a nuestros pequeños el valor de lo material. Lo importante es desarrollar la conciencia de lo tangible, ea.
Pero esta canción también ha despertado en mí el punto creativo y se me ocurren unas cuantas historias para contar. Desde el absurdo, desde el humor, dando la vuelta a esta canción.
Todas empiezan con “Tengo tres”.
La semana que viene la primera será “ Tengo tres… envidias.”

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